Amaral
Llega a mis manos la revista Aragón en Portada. En su portada aparece Eva Amaral. Gato Negro, Dragón Rojo, ya saben. “No miramos lo comercial al seleccionar las canciones”, dicen en la entrevista y yo pienso que alguien tiene que decirles esto: Amaral cansa por repetitivo y falto de originalidad. Da la impresión de que han dado con una máquina de hacer canciones y que les funciona muy bien, pero no se salen ni por un momento del patrón establecido.
A un grupo de música que lleva tantísimos discos vendidos habría que exigirle que investigara, que probara nuevas músicas, estilos, ritmos y que se reinvente a sí mismo. De lo contrario, las canciones suenan a rosquillas, a chorizos recién salidos de la capoladora. El single que suena ahora en la radio no puede ser más vulgar y menos original. Es una mezcla de “Marta, Sebas, Guille y los demás”, “El universo sobre mí” y alguna otra más. Por cierto, el estribillo del “no, no, no” es infantiloide, digno de canción de guardería. Señores de Amaral: arriesguense, hagan experimentos, viajen, cuéntenoslo ustedes que pueden y si después de eso, venden menos discos, no creo que se muera nadie ni que ustedes dejen de comer. Gracias.








