El robotico, capítulo 6, culebrón por entregas

Lee aquí el capítulo anterior.

El hombrecico habló con el acordeón. Había buena sintonía entre ambos. De pronto, un moranco apareció en la Horchatería y el hombrecico le lanzó un zapato. Acertó en el bulbo raquídeo y dejolo inconsciente.

-Por esto que has hecho, te amaré por siempre- le dijo el acordeón – veo Morancos por todas partes y los temo. (Continuará).

 


“El robotico”, capítulo 4, culebrón por entregas

Lee aquí el capítulo tres.

-Hola Jubi- dijo.

-Hola -respondió su otro yo.

-Este tío está pirado- se dijo el Acordeón y le regalo unas cuantas borrajas de su cuarto kilo- Ten cuidado al cocinarlas. Si no las haces bien, te pondrás azul.  

El Acordeón continuó su camino hacia Valtierra. Pero al llegar al puente de Santiago, se encontró con Penélope Cruz y la asesinó. (Continuará)

Tags:


“El robotico”, capítulo 2, culebrón por entregas

Lee el capítulo uno aquí.

El acordeón pidió cuarto kilo borrajas en un puesto del Mercado Central. La vendedora, que,  por cierto, tenía buen género, le dijo: -Si yo fuera tú, firmaría para que Corita sea pregonera.

-Fácil- dijo el acordeon- pero ¿dónde?

-En la pollería La Morena.  Me lo han dicho Monzonetti y su amiga Francheska, son dos superhéroes locales de mucho prestigio en la zona.

-Allá que voy-dijo el acordeón y, en ese momento, comenzó a sentirse mujer.


“El robotico”, capítulo 1, culebrón por entregas

En el principio fue Juan Pardo. Juan Pardo creó al robot decadente que amaba la música. Este robot conoció a Julieta Venegas y de su amor nació un acordeón, como ya dijo el profeta Herniategui. El acordeón viajó por el mundo y acabó comprando borrajas en el Mercado Central de Zaragoza. Ahí comienza nuestro relato…  (Continuará).


Robots decadentes: klaatu barada nikto


Cortesía del Mitijo JG. Más información.


Robots decadentes: más madera

Más robots decadentes. Me gusta. Ojo a cuando irrumpe por la derecha de la imagen. Es lo máximo.

Tags:


Robots decadentes. Amo a Juan Pardo

Amo a Juan Pardo irracionalmente. Empiezo una búsqueda de robots decadentes. No me imaginaba que mi querido Juan Pardo me brindaría  el primer robot de mi lista.


Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes